El infierno

El infierno

En un cementerio de brumas de incienso
y soles negros de cassis y ébano
me descubrí un día de agosto
cuando las notas de los antiguos violines
marchitaban bajo la luz del fracaso
su último hálito de vida.
Y huí lejos,
muy lejos de mi misma
seguida por mi sombra
buscando un destino incierto
hacia la primavera.
Así conocí el Infierno:
el espacio inconsistentemente
diluido de la huida
entre la que no sos
y la que nunca serás
en donde tu propia sombra
ejerce la tiranía.

Alejandra Moglia

Fotografía: Bosques aledaños al castillo Marienburg, en las afueras de la ciudad de Hameln, Alemania. Por Alejandra Moglia


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