Ella, Juan L. Ortiz

Ella anuda hilos entre los hombres
y lleva de aquí para allá la mariposa profunda
ala del paisaje y del alma de un país, con su polen…

Ella hace sensible el clima de los días, con su color y su perfume…
a su pesar, muchas veces, como bajo un destino.
Testimonio involuntario, ella,
de un cierto estado de espíritu, de un cierto estado de las cosas,
en que la circunstancia da su hálito…

Pero se dirige siempre a un testigo invisible, 
jugando naturalmente con la tierra y el ángel, 
el infinito a su lado y el presente en el confín…

Más es el don absoluto, y la ternura, 
ella que es también el término supremo y la última esencia 
con las melodías de los sentidos y los símbolos y las visiones
y los latidos
para el encuentro en los abismos… Mas tiene cargo de almas, 
y es la comunicación,
el traspasado ser, “como se da una flor”, en el nivel de los niños,
más allá de sí misma, en el olvido puro de ella misma…

Y no busca nunca, no, ella…
espera, espera, toda desnuda, con la lámpara en la mano, 
en el centro mismo de la noche

Juan L. Ortiz

Imagen en: Dirección de Cultura de la Ciudad de Gualeguay

Las obras de Juan L. Ortiz fueron quemadas por la dictadura militar argentina.

En 1996 la Universidad del Litoral edita su obra completa bajo el título Obra completa. Poesía de Juan L. Ortiz.

VER:

Bibliografía de Juan L. Ortiz. En: Audiovideoteca de Buenos Aires

Ella y otros poemas. En: Letrópolis