Torturador y espejo, de Mario Benedetti

Mirate 
así 
qué cangrejo monstruoso atenazó tu infancia 
qué paliza paterna te generó cobarde 
qué tristes sumisiones te hicieron despiadado 

no escapes a tus ojos 
mirate 
así 

dónde están las walkirias que no pudiste 
la primera marmita de tus sañas 

te metiste en crueldades de once varas 
y ahora el odio te sigue como un buitre 

no escapes a tus ojos 
mirate 
así 

aunque nadie te mate 
sos cadáver 

aunque nadie te pudra 
estás podrido 

dios te ampare 
o mejor 
dios te reviente.

Mario Benedetti

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Mario Benedetti, en Sololiteratura.com

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