Tierra de nada, Aurelio González Ovies

La nieve ha jubilado sus memorias.
Narcisos en los tiestos.
Balcones solos.
Un hombre con un perro camina y silba.
Fango y barbecho.
Palacios silenciosos,
huertos y espantapájaros.
Un mastín irreal sueña y aúlla.
Tierra de nada
que ha dado todo a cambio de ofrecimientos
de aire.
Tierra de nada
de pantanos
de humo
de espinos
de cemento.
Pasto verde y sembrados para la brisa.
Deshielo de la juventud.
Precipicios.
Negrura. Acantilados. Maizales caídos.
Caserones de sombra
y de lechuzas.

Estaciones.
Caminos.
Labrantíos.
Arroyos.

Se escucha el mirlo.
Esta región heredará la lluvia.

(c) Aurelio González Ovies

 

En: Tardes de cal viva y brea.