Una gasa delante de mis ojos, de Elsa López – Ediciones IDEA

Pues bien, yo confieso que nunca perdí la inocencia porque nunca tuve que inventármela a mí misma para sobrevivir en un mundo donde la inocencia más que un error parece una virtud.

Yo era una mujer solitaria y sin inocencia declarada, pero aún así tuve la valentía de afirmar mis amores, mis predilecciones. Yo fui la única mujer en una gran tertulia de escritores, músicos y pintores  hombres. Yo me atreví a ser mujer en un universo de hombres y me atreví a realizarme libremente.

En: Una gasa delante de mis ojos, de Elsa López

Tengo en mis manos el libro Una gasa delante de mis ojos, de la escritora  Elsa López, publicado por Ediciones Idea en su colección Narrativas. Me lo envió desde Canarias otra escritora y fundamentalmente amiga: Elisa Rodríguez Court. A ambas les agradezco infinitamente y les mando todo mi cariño.

Es un libro muy especial para mí porque indaga en la vida y obra de esta poeta tan importante, la poeta gracias a la cual llegué a la poesía allá lejos y hace tiempo en la infancia, cuando todavía no había comenzado la escuela ni sabía leer: Alfonsina Storni. Esa poeta de la cual si bien primero supe de su muerte, inmediatamente junto a su tragedia llegó a mí toda ella y la necesidad de la poesía para vivir. 

Ojalá algún día Elsa López viaje a Mar del Plata, entonces yo también lo haría para encontrarnos en ese lugar y frente a ese océano que nos une.  Elsa sabrá entender aquello que sentí desde que conocí a Alfonsina, que mi Mar del Plata, aquella de la infancia, nunca fue la misma que para el resto de los turistas, que todo estaba bajo el velo de Alfonsina, impregnado de ella: el mar cantaba su voz al igual que las playas, los acantilados, el viento, la luna, los pájaros marinos, aún siendo yo tan pequeña que no la había leído pero sí escuchado y cobijado. Toda Mar del Plata estaba transformada por Alfonsina, sin leerla ya había comprendido su angustia, su dolor, su necesidad de ser libre.

Una gasa delante de mis ojos es una novela en la que la protagonista del libro, Alfonsina Storni, oficia de narradora. Ella le escribe una extensa carta a su gran amor. A medida que va desarrollando la carta ahonda en la historia de su vida y su obra, su infancia, su familia, sus temores, sus luchas, su concepción del amor, de la mujer, de la sexualidad, su sufrimiento, sus desilusiones.

La carta la inicia la noche antes de darle fin a su vida. Su decisión estaba tomada. Es así como en esa carta de despedida, poco a poco y con una gran cantidad de detalles, redacta sus memorias y explica por qué ha tomado esa decisión tan trágica.

Al leer el libro uno va introduciéndose en su vida y fundamentalmente en su alma, su sentir, sus convicciones, su pensamiento y acciones revolucionarios:

Yo quería ese hijo, mil veces volvería a explicarlo, y no creo que sea tan difícil de comprender, pero no quería ser mujer hasta ese punto ¡Qué fácil es para ellos decir quiero ser padre o no quiero serlo…! Palabras, ideas… Para nosotros es algo más: entregas tu propio cuerpo, das tu carne, tus venas, tu sangre y parte de tus huesos. Dejas de ser tú para ser parte de otro cuerpo que luego se desgajará de ti. Y si no quieres dejar crecer dentro de ti lo que eres y no eres, debes arrancarlo por la fuerza, arrancando carne y sangre, no solo palabras. Y eso duele física y moralmente. Y eso determina brutalmente a media humanidad que lleva encima un sexo diferente a la otra media.

En otra parte del libro señala:

Entendí que la libertad que tanto me obsesionaba no tenía ningún sentido si no se adquiría dentro de un contexto social y político. La mujer no sería libre nunca si no conseguía legalmente los derechos que la igualaran con aquellos que habían construido las leyes para dominarlas no solamente a ellas sino a todos los que como ellas fueran considerados más débiles o más indefensos que los promulgadores de la ley. Por esas razones la lucha femenina debía plantearse como un problema social y político referido a un determinado sector de la sociedad llamado mujeres.

Alfonsina nos habla a través de Elsa López al igual que el mar nos cuenta de su misterio.

Del Parque Chacabuco me quedan trazos más fuertes: ni rastro de paredes, ni himnos, ni la posibilidad de volcar en ellos la dulzura de mi alma; solo las terribles miradas de la miseria clavadas en mí. Yo creía que ignoraban el mal, la enfermedad, el dolor, pues sus impasibles gestos ante las explicaciones que yo les daba me hacían creerlo así, hasta que una mañana, después de haberles explicado durante casi hora y media los riesgos de la tuberculosis, cómo se contagiaba y lo fácil que podía ser el contagio entre ellos por la frecuencia con que todos chupaban mate de la misma bombilla y la saliva les servía de transmisor, una niña de apenas ocho años levantó su manita sobre la cabeza de los demás compañeros y muy tranquila dijo:

“Mi mamá se murió de eso”.

(..) La niña no parpadeaba y yo me sentí arrinconada, noqueada contra las cuerdas de un ring que durante meses había confundido con una casita de muñecas.

¡Ay, dulces niños, crueles niños, niños de Parque Chacabuco que me llenasteis el corazón de rabia y amargura contra una sociedad mezquina y cegata que permitía unos ocho años tan “instruidos” y tan ultrajados!

Elsa López investigó durante 10 años archivos, documentos, fotos, testimonios sobre Alfonsina Storni y también mantuvo correspondencia con su hijo Alejandro dando lugar a este libro que es un homenaje a la poeta, un libro conmovedor, bellamente escrito, en el cual el lector va entrando en el alma de Alfonsina hasta fundirse en ella y, muy probablemente, al igual que yo, sin poder contener las lágrimas. ◘AM

Elsa López en:

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